You´re living all over me (Dinosaur Jr.): debe haber una salida

You're Living All Over MeEl año en que Dinosaur Jr. publicó You´re living all over me, Mötley Crüe editó Girls, girls, girls. Es solo un dato, una muestra. El rock de sacar la lengua y lucir cardados seguía reinando. Pero había gente que se aburría. Dicen que los integrantes de Sonic Youth se echaron unas risas cuando vieron a la banda californiana versionar Anarchy in the U.K. , es posible que no haya jamás algo más esperpéntico. Esos Sonic Youth riéndose de los chicos malos de Mötley Crüe suponen una escena tan demoledora como ese Dylan que respondió play it fucking loud! cuando alguien le gritó Judas! en Newport. Si aquello significó la ruptura con lo anterior, la toma de conciencia de que el rock iba a ser algo más que decir one, two, three, babe, esto iba a significar la vuelta a la esencia del rock. Una serie de grupos -la propia banda de Thurston Moore, Dinosaur Jr.Pixies,  The Jesus and Mary Chain o Mudhoney entre muchos otros- iba a destrozar  la grandilocuencia de esos otros grupos que mezclaban el glam con el hard rock para parir algo que en su momento tuvo gracia, pero que ya  tocaba demoler.

Así surgen las nuevas corrientes artísticas: como reacciones a lo establecido. Tienen su momento underground, llegan a la cima y vuelven a bajar. Y vuelta a empezar. Estas bandas influirían a la corriente musical más popular de los 90, aquello que conocemos como grunge. 

Hay quien dice que la gran revolución que supuso Nirvana fue mostrar que cualquiera podía crear una banda de rock. Aunque hay algo de verdad, no es del todo cierto. En 1985, un chaval llamado Joseph Donald Mascis forma una banda junto a otro chico, llamado Louis Know Barlow. Mascis tocaría la guitarra y cantaría. Barlow tocaría el bajo y otro chaval, llamado Emmett Jefferson Murphy, la batería. No tenían pinta de estrellas del rock. Parecían esos tipos que se cambiaban de acera cuando veían al terrorífico Sebastian Bach acercarse. Tampoco vivían en Los Ángeles, sino en la insulsa Amherst (Massachusetts). El núcleo de Dinosaur Jr. se estaba fraguando. Ese mismo año publican su primer disco, Dinosaur. Su debut no es una obra maestra, pero dejaba claro que había algo en el trío. Dinosaur es la basura que hay que expulsar antes de hacer arte.

Dos años más tarde, ya como Dinosaur Jr., publicarían su segundo disco: You´re living all over meY aquí el arte se abre paso. La banda se aleja unos milímetros del hardcore para construir un disco fundamental. Mascis, líder absoluto -y absolutista- de la banda, crea murallas sónicas de distorsión. La gran ruptura que supone este disco es que de esos muros asoman melodías sencillas, pegadizas.   Una mezcla sublime que influirá especialmente a Kurt Cobain.

J Mascis (cantante y guitarrista), Murph (batería) y Lou Barlow (bajista)

J Mascis (cantante y guitarrista), Murph (batería) y Lou Barlow (bajista)

Little fury things abre el disco. El título muestra el estilo de la banda, esa mezcla de ámbitos en busca de provocar una sensación. Son un dinosaurio, pero junior. Las cosas están furiosas, pero son pequeñas. Se ríen de cualquier detalle que pudiera denotar pomposidad. Mascis canta una melodía somnolienta. De pronto aparece la distorsión. Pura melancolía. A lo largo de los 36 minutos que dura el disco, Dinosaur Jr. se lamentará, gritará, llorará, recapacitará y desaparecerá, en un suspiro. Ya en la segunda canción encontramos un riff angustioso, la tónica de You´re living all over me. Kracked recuerda a los momentos más iracundos de Neil Young. Es cierto que el genio de Ontario es una de las influencias más claras del grunge en cuanto a sonoridad y espíritu, pero sin el filtro que añadió la guitarra de Mascis, nada habría sido igual.

Sludgefeast es quizá la canción más representativa de Dinosaur Jr. Mascis comienza a cantar al minuto y 15 segundos, pero su guitarra ya nos ha volado la cabeza. Mezcla la pesadez del heavy metal, la urgencia punk y hace gala del nihilismo que aprehenderán sus contemporáneos. Estremecedor ese I´m waiting, please come back  que gime. Sabe de su habilidad a las seis cuerdas, pero no le sirve. Björk dijo una vez que la voz es el único instrumento que nunca miente. También se dice mucho la expresión: la guitarra de X (normalmente Jimi Hendrix o Eric Clapton) es la extensión de su voz. J Mascis destroza ambas frases. Su voz es la de su guitarra, no hay nada más sincero en él. Lo que sale de sus cuerdas vocales complementa a lo que sale de sus dedos. Esto no quiere decir que Mascis sea un mal cantante: ese lamento, del que se sentiría orgulloso el Lou Reed más trasnochado, es vital para la mezcla de ámbitos que comentábamos. Mascis fusiona una voz ordinaria con un talento a la guitarra que no tiene que envidiar a nadie. Hablamos de uno de los mejores guitarristas de su generación. Ha sido su propia actitud la que le ha impedido disfrutar los honores de que han recibido otros menos aptos que él.

Mascis, Murph y Barlow

Mascis, Murph y Barlow

You´re living all over me crece con cada canción. Si Sludgefeast nos enseña unas progresiones que mezclan a David Gilmour con Ron Asheton, otras canciones amplían cada arista que se pudiera suponer: la desesperación de Raisansla nostalgia en In a Jar o la cólera de LoseEn Poledola única canción en la que no canta Mascis. Lou Barlow usa el ukelele para dibujar una atmósfera tensa. La producción lo-fi hace de Poledo un recuerdo tenebroso, un sueño del que olvidamos detalles conforme avanza el día. El disco cuenta con un bonus track: una versión de Just like heaven (The Cure). Mascis da otro sentido a la letra. Donde Robert Smith transmite necesidad, el líder de Dinosaur Jr. habla de hartazgo. Aquí no hay espacio para arreglos bonitos ni teclados. Hay urgencia. Podemos interpretar esta versión del clásico de The Cure como un antecedente de Creep (Radiohead). Los ladridos de Barlow destrozan el entramado sensible que Mascis estaba creando. Just like heaven termina de forma abrupta, en medio de uno de esos gritos (no, no estás escuchando una versión estropeada). Un final perfecto. Dinosaur Jr. no iban a ofrecer lo que tú esperabas, querían golpearte.

Un año más tarde, Dinosaur Jr. grabó Bug, su otra obra suprema. Después, Barlow dejó el grupo por desavenencias con un dictatorial Mascis. El grupo se disolvió en  1997 para protagonizar ocho años después la ¿mejor? reaparición de la historia. El grupo disfruta del reconocimiento que no tuvo a finales de los 80 y, aunque parece que nunca dejarán de ser una banda de culto, cada día encontramos nuevas reivindicaciones de su papel en aquella época. Pese a todo, el huraño Mascis sigue sin  sonreir. Sigue centrado en arañar cada guitarra que dejan a su alcance. El resto no le importa. Fueron, junto a Sonic Youth, la banda más importante del noise-rock, aunque nunca lo abrazaran del todo. Fueron una de las bandas más importantes del -verdadero- indie. 26 años después de su publicación, You´re living all over me sigue sonando furiosoHabía nacido la banda que creó un punk maduro, si es que eso es posible. 

Santini Rose