León Benavente: La revolución no será televisada

leon-benaventeLeón Benavente es un grupo formado por cuatro tipos con más de 30 años. Abraham Boba canta, toca el teclado y ha escrito las letras. Luis Rodríguez toca la guitarra, Eduardo Baos el bajo y César Verdú la batería. Todos ellos son músicos con trayectoria: Abraham tiene tres discos en solitario y es el pianista de Nacho Vegas, Luis toca la guitarra con el gijonés, Eduardo toca en Tachenko y César toca en Schwarz. León Benavente es, pues, un supergrupo. Supergrupo es el inexplicable calificativo que acompaña a cualquier banda formada por miembros de otras bandas. Inexplicable porque, ¿eran The Beatles un supergrupo o no? El uso que se le da al término dicta que no. Pero esa es otra historia.

El  primer disco de León Benavente, epónimo, lleva dos semanas en el mercado físico. Cada paso que ha dado la banda tiene el sello de Marxophone, discográfica que ha dado cobijo a autores como Nacho Vegas, The New Raemon o Fernando Alfaro. Marxophone ha registrado  los pasos más coherentes del indie español, si es que existe el indie y si es que sigue existiendo algo español. Esta gente no hace anuncios para marcas de cerveza ni para cremas de alta gama. Esta gente no tiene pies de barro. León Benavente se puede escuchar gratis en la web del sello. El porqué es sencillo: “Es inevitable que el disco esté en internet y la gente se lo baje. Mejor que lo escuche en condiciones y luego, si le interesa el objeto en sí, se compre el vinilo o el cedé”, comentó Abraham a Público. Un poco de cordura.

En la hoja de promoción, Nacho Vegas explicaba porqué León Benavente se llama León Benavente: “En mitad de aquello se quedó Luis, parado en la autovía dentro un Opel Corsa con más 300.000 kilómetros a sus espaldas y cargado con un bajo, un amplificador y una maleta de viaje. En el tramo que une León con Benavente, que es como decir en medio de ninguna parte, porque si miras a uno y otro lado del asfalto lo que ves es un páramo enorme”. El propio Luis lo contó así en Público: “Es un trayecto curioso porque no hay casi nada, un sitio de pasada que me recuerda a los fondos de escritorio de Windows.”  Ese casi nada está muy presente en el disco. León Benavente han creado una obra que retrata a un país en uno de sus peores momentos, sin duda el peor desde la Transición. Este es el disco definitivo sobre la España actual.

Tú que sabes lo que fueron los 80

Te mereces todo lo que te pase

Eres  de la resistencia

El cuchillo entre los dientes

Ánimo, valiente

Ánimo, valiente es la canción que abre el disco. Con un rasgueo de guitarra tan premonitorio como ese golpe de caja con el que Dylan nos enseñó su Like a Rolling Stoneencontramos una canción que muestra qué va a ser el álbum. Hay crítica y hay ironía. Todo implícito. En Las HienasBoba muestra, además, dudas:

¿Cómo saber? ¿Cómo saber cuándo hay que disparar?

Para abatir o para herir

A este fiero animal

Todo implícito, decíamos. El momento que vive España obliga a relacionar estos versos con la crisis, con unos poderes fácticos que ahogan a una población harta. Es solo una lectura. Otra podría vincular este tipo de letras a la crisis de los 30. Vale, ¿adónde va mi vida? Es la gran pregunta. Preguntas. Lo que sí está claro es que hablamos de un disco de preguntas. 

En Década, Eduardo Baos se disfraza de Peter Hook y, junto al loop y la batería, crea una atmósfera propia del Hail to the thief de Radiohead. Boba asoma con otra gran letra, hasta que da la única respuesta del disco:

Lo que está claro es que algo tiene que cambiar

O si no, se irá todo a la mierda

César Verdú (batería), Eduardo Baos, (bajo), Luis Rodríguez (guitarra) y Abraham Boba (cantante y teclado)

César Verdú (batería), Eduardo Baos, (bajo), Luis Rodríguez (guitarra) y Abraham Boba (cantante y teclado)

Estos versos son de una extrema desesperación. Ellos son artistas. Y los artistas suelen tener respuestas. Abraham Boba solo ve una generación perdida y solo ve que algo tiene que cambiar. León Benavente destaca por los trazos con los que dibuja al español de hoy. En este aspecto destaca Rey Ricardoel poder en España y los españoles ante ese poder. El rey se llama Ricardo pero se podría llamar Juan Carlos:

Soy el rey Ricardo

Y os doy los poderes

Para prender fuego

A todo lo que queme

El Rey Ricardo es campechano y nadie sabe su deber. Solo sabemos que tiene poder:

Soy un miserable ruin 

Y gracias a vosotros sigo aquí

Muera el Rey Ricardo

Muera el Rey Ricardo

Grita la jauría fuera de Palacio

Ese abajo el Rey Ricardo se convierte en un grito y uno se imagina en 1814. Fernando VII recorre las calles de la ciudad y todos gritamos: ¡Vivan las cadenas! ¿Qué nos pasa a los españoles? Parece preguntarse León Benavente. Más preguntas. Decíamos que hay mucha ironía en el disco. Tras esta ironía asoma una dura crítica. Muchos tacharon a Lennon de conservador cuando criticó a los revolucionarios de plastilina, revolucionarios que cogen la piedra antes de pedir la palabra. Lennon decía que no contaran con él. La revolución –cantaba- comienza en tiAlgo de eso hay en León Benavente.

Hay dos canciones que reflejan esa idea de Lennon. Son La gran desilusión Revolución. La primera observa la apatía que se extendió al disolverse -si es que se ha disuelto- el 15-M: Confundimos las hogueras con una revolución, cantan. Revolución llama “a la revolución personal de cada uno con un punto de optimismo frente a la situación actual”, según Boba. La canción comienza con un tono casi de líder:

Muy bien, que los motivos son más que evidentes

Que ya no vivimos en los años 20

Se hunde el barco

Se marcha la gente

Revolución

Más adelante escuchamos tres versos demoledores:

Y aquel que llegue a mayor

Que luego lo cuente en clave de humor

Que nadie quiere dramas a su espalda

Boba entona el estribillo desde la ironía. Esa dejadez para declarar la revolución retrata la poca credibilidad que tienen los líderes y la poca fe que el ser humano tiene en las utopías.

Luis Rodríguez y Abraham Boba

Luis Rodríguez y Abraham Boba

León Benavente termina con una canción abrumadora. Ser brigada cuenta la historia de una pareja que decide escapar de todo. Nacho Vegas está muy presente en todo el disco, especialmente en las letras, pero esta canción tiene su sello. La manera en que Boba pronuncia cada sílaba -no canta, narra- aporta un espíritu muy beat a la historia. Además están los versos que resumen el disco:

¿De qué nos sirve luchar si nunca haremos Historia?

Y vieron que incluso las flores tienen su parte decadente

Que se pudra este ramo de rosas

Pero no antes que usted, señor presidente

Alguien dijo que Dylan no cambió la Historia, pero fue el cronista que mejor describió cómo cambiaba la Historia. León Benavente han creado la mejor crónica de la España de 2013. Uno de los mejores discos (no solo) en castellano de lo que va de año. Nos hacía falta.