Tom Petty & The Heartbreakers (Tom Petty & The Heartbreakers): coches rodando en la 441

coverCuando alguien enumera una lista de nombres de los gigantes del rock americano siempre nombra a Tom Petty. Siempre. Pero me jugaría la barba a que solo un bajo porcentaje sería capaz de nombrar 10 canciones del rubio de Florida. Es como esos escritores de los que todo el mundo sabe sus obras, que, se sobrentiende, son obras maestras, pero que nadie ha leído. ¿Quién me puede explicar el argumento de La casa sin amo de Heinrich Boll? Cuando digo nadie quiero decir casi nadie más allá de círculos de melómanos y literatos que han dejado de leer este texto al cuarto punto y seguido. Y cuando digo Heinrich Boll o Tom Petty me refiero a todos los artistas dueños de un genio abrumador que, por lo que sea, no han terminado de ser permeables al gran público. El gran público. Basta ya de alimentar esa actitud snob de que algo es mediocre cuando es popular. ¿Es peor Nevermind por haber vendido tal cantidad de ejemplares? 

En realidad Tom Petty sí que ha disfrutado de popularidad. En EEU. Aquí no. No es casualidad que nunca haya dado un concierto en España.  Leo la frase que dice “en realidad Tom Petty sí que ha disfrutado de popularidad” y no termino de estar de acuerdo con mi opinión. Su trayectoria se ha movido entre el furor de los grandes escenarios y la tranquilidad de la salas, respondiendo a causas que quizá solo él sepa. Es un sí-pero-no. Quizá fuera el año en que irrumpió. 1976. Hace tres años que The Stooges publicaron Raw Power, el disco que desató la revuelta. En abril de 1976, The Ramones publicarán su debut, RamonesUn año más tarde, The Clash publicarán su primer disco, homónimo, y Sex Pistols editarán Nevermind the bollocks, here´s  the Sex PistolsEl punk había estallado. Y claro, los dinosaurios tenían los días contados: o aceleraban sus guitarras o las uñas negras de Johnny Rotten podían destrozarles. No quedaba espacio para la música de raíces, ese vehículo al que se habían subido Dylan, Cash o Young para retratar un mundo y una manera de vivir.

¿No quedaba espacio? Resulta que sí. Un joven de Nueva Jersey había grabado, en 1972 y 1973, dos discos que le habían erigido como el heredero de Dylan, más allá de que John Hammond fuera el descubridor de ambos. Bruce Springsteen, así se llamaba el joven de Nueva Jersey. Springsteen encadenó desde 1975 hasta 1984 cinco discos fundamentales en la historia del rock: Born to run (1975), Darkness on the edge of town (1978), The River (1980), Nebraska (1982) y Born in the U.S.A. (1984). Era la nueva esperanza. Quizá eclipsó al otro maestro que surgió en esta década y que iba a alargar la vida del rock americano, Tom Petty. Estábamos en 1976.  El 9 de noviembre salió a la luz el disco homónimo de una banda llamada Tom Petty and the Heartbreakers. Fue el sello Shelter el que, quizá viendo futuro a una carrera en solitario de Petty, puso como condición que The Heartbreakers fueran una banda de acompañamiento y uno un grupo con todas las de la ley. Una estupidez mayúscula, pues pocas bandas suenan más cohesionadas que esta. Con Ron Blair al bajo, Stan Lynch como batería y Bentmont Tench al piano. Luego estaba Mike Campbell. Un guitarrista imprescindible. El Steven Van Zandt de Tom Petty. Su Scottie Pippen. Su escudero. Sin Campbell, Tom Petty solo sería un perdedor que escribe y canta bien. Él sabe que escribe y canta bien, pero también que sin Campbell no habría nada.

Tom Petty and the Heartbreakers pasó inadvertido hasta que la banda giró por Inglaterra. Allí comenzó a pegar la canción Anything that´s rock n´rollUn título que resume una obra. Mezcla del rock de diez años antes con cierta actitud punk, este disco es rock and roll. Ha pasado a la historia como la obra que contiene a Breakdown y American girlQuizá las canciones más famosas de Petty junto a Refugee, Free fallin´Learning to flyQué vamos a decir de esas dos canciones. Son dos himnos que retratan el sur americano, personas criadas a base de esperanzas, tierra y amores áridos que se rompen. Pero en el debut de Petty hay mucho más. Está la propuesta de un tipo de 26 años. Esa propuesta consiste en mostrar la urgencia, pasión y rabia de un joven cuidando la forma. Las estructuras sonoras que construyen los Heartbreakers son magníficas, evocan un universo en el que las letras de Petty encuentran su sitio. Un ejemplo muy ilustrativo es Fooled again (I don´t like it)Hasta los 19 segundos el cantante solo ha soltado un gemido, pero la banda ya ha creado la atmósfera de un tipo que se siente engañado. Tom Petty and the Heartbreakers comienza con Rockin´around (with you)una canción fantástica para abrir un disco. Toda una declaración de intenciones, los tres primeros versos son una reacción  al ofuscamiento punk:

Why be lonely?

Why be blue?

You got me babe

I got you

Tom Petty (cantante y guitarrista), Mike Campbell (guitarrista), Bentmont Tench (pianista), Ron Blair (bajista) y Stan Lynch (batería)

Tom Petty (cantante y guitarrista), Mike Campbell (guitarrista), Bentmont Tench (pianista), Ron Blair (bajista) y Stan Lynch (batería)

Petty no ganará un nobel por estos versos, pero es muy significativo que en 1976 alguien se atreva a decir esto. Algo muy similar pasó en los 90 cuando Noel Gallagher respondió con un You and I are gonna live forever a la sensación que le provocó I hate myself and I want to die de Nirvana que, como todos sabemos, habla de lo bonita que es la vida y del gusto que da vivir. Hay canciones como The wild one forever que muestran una clara influencia de lo que estaba haciendo Springsteen y de lo que habían creado Dylan y Young, esas escenas tan potentes que alcanzan su máxima expresión en canciones como Badlands, Wedding songAlabamaSi hay una joya escondida en este disco es LunaAparentemente es una canción más, un buen sonido adornado con la voz nasal de Petty. Pero tiene algo. Joaquín Sabina dijo una vez que para una buena canción se necesita una buena letra, una buena melodía y algo más que nadie sabe lo que es pero que es lo más importante. Luna tiene mucho de eso que nadie sabe qué es. Los versos de Petty siempre han huido de giros retóricos, pero las escenas que dibuja muestran una gran influencia de la Suzanne de Leonard Cohen, la madre de todas las canciones sobre mujeres con bellezas sobrenaturales. Petty se pone serio:

 White light cut a scar in the sky

Thin line of silver

The night was all clouded with dreams

Wind made me shiver

Black and yellow pools of light

Outside my window

Luna come to me tonight

I am a prisoner

Luna glide down from the moon

(La luz blanca corta una cicatriz en el cielo 

Una fina línea de plata

La noche estaba nublada de sueños 

El viento me hizo temblar 

Piscinas negras y amarillas de luz 

Fuera de mi ventana 

Luna viene a mí esta noche 

Soy un prisionero 

Luna se desliza bajo la luna)

Por canciones así, los mayores dejaron que Petty jugara en su liga, que pronto convirtió en su hogar. Era como ese Cristiano Ronaldo que jugaba en Madeira con gente que le sacaba tres cabezas, pero a la que miraba a los ojos.  Tres años después grabó Damn the torpedoesprobablemente su obra maestra. Pero en su debut ya estaba la materia prima, la madera de uno de los mayores genios que ha dado el rock americano, un tipo para el que la música siempre ha estado antes que el resto de cosas. Hace tres años, su banda publicó Mojo, el decimosegundo álbum de su carrera. Lo único que ha cambiado es la duración. Si Tom Petty and the Heartbreakers alcanzaba a duras penas la media hora, Mojo sobrepasa la hora de duración. La duración y bueno, la madurez de Petty. Ahora no se siente engañado porque no hay nadie más listo que él y cada cosa a su debido tiempo, que no hay prisa, joder. El resto es igual, cada palabra que respira y cada nota que desprenden sus secuaces sigue siendo algo que es rock and roll.