Real to reel (Sound city players): historia de un rayo caído en Los Ángeles

sound city buenoPuedo imaginar a Dave Grohl a mediados de los 90 en una conversación. Alguien le dice: “El rock está muerto”. Grohl arquea las cejas y escupe una carcajada. Viendo que su interlocutor no está de broma, se pone serio. Le dice  que le de un tiempo para demostrar lo contario. En 2013, Grohl ya no tiene nada que demostrar, pero sigue empeñado en que no haya dudas de que el rock late. Dos años después de firmar con Foo Fighters uno de los mejores discos de rock de lo que va de siglo, Wasting light, ha tocado  alrededor del globo, ha grabado un vídeo para Soundgarden, ha tocado la batería en el nuevo disco de Queens of the Stone Age y ha dirigido un documental. Es a lo que se refería cuando dijo, después de la gira con su banda, que necesitaba un descanso. Además, dice que a finales de año saldrá a la luz el nuevo disco de Foo Fighters. Hiperactividad.

El documental se titula Sound City y trata la historia de los estudios del mismo nombre en Los Ángeles, donde se han grabado desde su fundación, en 1970, más de 70 discos. Entre los trabajos que se gestaron, destacan obras del calibre de After the gold rush (Neil Young, 1970), Damn the torpedoes (Tom Petty & The Heartbreakers, 1979), Nevermind (Nirvana, 1991), Blues for the red sun (Kyuss, 1992), Amorica (The Black Crowes, 1994), Rated-R (Queens of the Stone Age, 2000) o The Hunter (Mastodon, 2011). Valga esta muestra para ilustrar que en Sound City se ha cantado (parte de) la historia del rock. Para la banda sonora, titulada Real to reel, Grohl ha creado un supergrupo, Sound City playersEl nombre de la banda no es un portento de ingenio, no está inspirado en un verso de Keats ni en un discurso de Obama. A Grohl lo que le importa es tocar, e intenta que el resto de elementos no le distraigan.

Sound City players no funciona como una banda al uso. El único que aparece en todas las canciones es el propio Grohl. Además de sus escuderos en Foo Fighters, se rodea de la gente con la que más ha grabado: Chris Gross, Alain Johannes, Josh Homme (todos ellos de Queens of the Stone Age) y el bajista de Nirvana, Krist Novoselic. Solo falta el brujo que colaboró a la vez que él en QOTSA: Mark Lanegan. Su ausencia dice mucho. Sobre todo, dice que Grohl ha enfocado el disco  como un homenaje a Sound City y a los músicos que allí dieron forma a su arte. En ningún momento es un ejercicio ególatra. Real to reel se mueve entre el rock clásico, el punk, las atmósferas electrónicas, el grunge y el stoner. Y vuelve al (revival) rock clásico en la colaboración de Grohl con Robert Levon Been y Peter Hayes, de Black Rebel Motorcycle Club. La canción, titulada Heaven and allrecoge las mejores virtudes de la resurrección del hard rock en la última década. Actitud y guitarras que no dan rodeos.

El rock clásico lo pone la todavía conmovedora Stevie Nicks, acompañada por Grohl, Taylor Hawkins y Rami Jaffee (The Wallflowers) en You can´t fix this.  Desde que en 1977 Fleetwood Mac grabaran Rumours, ninguna mujer ha cantado con tanta crudeza sobre el desamor. Ahí están The chain Go your own wayThom Yorke dijo que el rock clásico es un aburrimiento porque nunca pasa nada. Aquí no pasa nada pero sabemos que va a pasar. Hay tensión. El puñetazo punk lo pone Lee Ving (Daybreak, Fear o MD.45) en Your wife is calling. Solo hay un elemento más punk en la canción que la voz de Ving. Es la guitarra de Pat Smear. Detrás de esa cara de dependiente de Mercadona se esconde un guitarrista erosivo,  responsable del sonido punk de Nirvana, de los desvaríos dementes de Foo Fighters. Para crear atmósferas electrónicas no hay nadie en el rock como Trent Reznor, que firma Mantra junto a Grohl y Homme. Conforme avanza la canción crece la importancia del alma máter de Nine Inch Nails. Es un tipo capaz de convertir la sintonía de Super Mario en una melodía macabra. Y si le sumamos bestia desencadenada que es la guitarra de Josh Homme tenemos uno de los momentos cumbre de Real to reel.

Decíamos que también hay grunge. Siempre hay grunge en Grohl. Cuando en la grabación de Wasting light le preguntaba el productor Butch Vig si no estaba quedando demasiado grunge, él respondió: “Nunca es demasiado grunge”. Aquí, lo crea la suma de Grohl, Novoselic y Paul McCartney -sí, Paul McCartney- en Cut me some slack. Quizá todavía exista alguien que crea aquello que dijo Lennon sobre la música de su pareja creativa, que era para él “música de abuelitas”. McCartney ha demostrado mil veces que puede sonar desbocado. Puede sonar como quiera. Estamos hablando del mayor genio, en lo estrictamente musical, del siglo XX. Otra canción brillante. Cómo toca la guitarra el viejo Paul. Centipede  es otro momento inflamable de Real to reel. Comienza con un Homme suave. Cuando todos nos preguntamos si una canción en la que él participa va a ser tranquila, aparece la artillería. Una artillería que sienta como un trago de lejía.

Dave Grohl, Alain Johannes, Lee Ving y Pat Smear

Dave Grohl, Alain Johannes, Lee Ving y Pat Smear

La canción más abrasiva del álbum es From can to can´tColaboran Rick Nielsen (Cheap Trick), Scott Reeder (Kyuss) y Grohl. Pero es la canción de Corey Taylor (Slipknot, Stone Sour). Su voz torturada vertebra una canción cocinada a fuego lento. Taylor advierte que va a llegar una tormenta. Como A hard rain´s a-gonna fall de Dylan, pero más explícito. La tensión hace irrespirable el ambiente. Esa angustia, que se siente en cada letra pronunciada por Taylor y en cada nota tocada por los demás, es una mezcla de la obra de QOTSA y la incertidumbre que se percibe en las guitarras de Wasting light. Esa es la mayor virtud de Real to reel. A pesar de que las canciones no tienen mucha relación entre sí, se nota que en todas existe el mismo espíritu. La misma meta. Sound City players no cuenta con todos sus artífices en una misma canción. Pero en cada nota hay mucho de todos. Mucho Stevie Nicks en Josh Homme, mucho McCartney en Grohl, mucho Grohl en Robert Levon Been. El mayor miedo que provocan este tipo de proyectos es una ingente dosis de   pomposidad, pretenciosidad y falta de coherencia. Real to reel  convierte ese condicionante en su mayor virtud. Es una enciclopedia del rock, un documental en sí mismo.

Sound City se publicará el día 11 de marzo. Puedes escuchar Real to reel aquí.