Let It Bleed (The Rolling Stones): el secreto se aloja en tus entrañas

The-Rolling-Stones-Let-it-BleedEn el libreto de Let It Bleed se puede leer This record should be played loud. Esa frase resume la esencia de The Rolling Stones. Una banda que hacía referencias a Bulgákov, que sacaba portadas pop-art antes de que The Velvet Underground tomaran el biberón y que, sin embargo, seguían siendo los chicos malos. Tocaban como si hubieran crecido con los tobillos mojados en el delta del Misisipi, pero eran blancos y no habían visto ni en fotos la cuna del blues. En 1969 publicaron Let It Bleed, el segundo disco con Jimmy Miller como productor y el primero con Mick Taylor, ex guitarrista de John Mayall. Un Brian Jones que en solo 6 años pasó de ser el líder de la banda a un figurante escurridizo, solo participa en 2 canciones del álbum: suya es la cítara de You Got The Silver y la percusión de Midnight Rambler. Taylor no demostraría su potencial hasta dos años más tarde. En Let It Bleed solo toca en Country Honk y en Live With Me. Fue en Sticky Fingers (1971) donde Taylor replicó a Keith Richards y, así, nació el engranaje de guitarras más fascinante que ha dado el rock.

Tras el fiasco que supuso Their Satanic Majesties Request (1967), los Stones se dieron cuenta de que lo mejor que podían hacer era pasar de la psicodelia, que habían puesto de moda The Beatles, Jefferson Airplane, The Jimi Hendrix Experience y Cream.  En 1968 grabaron Beggars Banquet, su primera obra mayúscula. En este álbum se escucha a una banda que encuentra -por fin- a qué quiere sonar. En el álbum que nos ocupa se nota la tranquilidad de un grupo que sabe lo bien que puede sonar. Esta tranquilidad torna en diversión. Cada segundo del álbum es perfecto, no hay un atisbo de fallo por ningún lado. Además, en el disco se notan los primeros baches de la relación Jagger-Richards. Let It Bleed comienza con Gimme Shelteruna de las mejores canciones del siglo XX. Aunque  los versos Oh, a storm is threat´ning/ my very life today/ If I don´t get some shelter/ Oh yeah, I´m gonna fade away han sido interpretados como un alegato antibélico, Richards explica en su autobiografía Vida que la letra es una llamada de atención a Jagger; el guitarrista sentía que la fama y las limusinas estaban creando una brecha entre los dos. Esto no quiere decir que los Stones no hicieran música por y para su tiempo: Street Fighting Mande su anterior disco, se convirtió en la canción más cantada por los manifestantes que protestaron por la Guerra de Vietnam, por delante de Dylan y Lennon.

Una de las razones por las que los álbumes que los Stones facturaron de 1968 a 1972 son inmortales es porque son sinceros. En cada uno de estos trabajos se puede observar cómo maduran y evolucionan las relaciones entre ellos, cómo ven el mundo que les rodea, cómo sienten lo que sienten por sus parejas. Todo. Si Gimme Shelter retrata a un Richards que tiene miedo, Country Honk muestra la huella que en él dejó Gram Parsons y Monkey Man saca a relucir el animal escénico que es Jagger. Esta canción es una obra de arte en sí misma. La batería de Charlie Watts se mezcla con la guitarra de Richards creando la masa para que Jagger se deslice. Y Jagger es un maestro del deslizamiento. Midnight Rambler es un homenaje a los personajes que pueblan las leyendas blues que hicieron Stones a los Stones. De nuevo la cosa comienza comedida. Hasta que Jagger se desmadra. Entonces no hay vuelta atrás. You Got The Silver es la primera canción cantada íntegramente por Richards. El guitarrista, con ese aire de bandido romántico que ha creado escuela, se inventa un relato magnífico con 4 cosas. Difícil hacer más con menos.

Let It Bleed termina con You can´t always get what you want. Todos los que en 1969 compraron este disco se sorprenderían al escuchar que la última canción empieza con un coro infantil. Los Stones demuestran aquí que no hace falta ser The Beatles ni The Who para firmar música con una orquesta. John Lennon siempre recriminó a Jagger que copiara todas las innovaciones sonoras que hacían The Beatles. Pero, John, esto era LA competición, The Beatles crearon Helter Skelter a partir de I Can See For Miles de The Who. Si los Stones no utilizaban más este tipo de música es porque no la necesitaban. Aquí lo dejan claro. Podían hacer lo que quisieran. La letra es un ajuste de cuentas de Jagger con Marianne Faithfull, una pareja turbulenta. La canción se propaga como un virus por cada centímetro del cuerpo. La pena es que dure 7 minutos y no 7 años.

Unos Stones en estado de gracia firmarían 4 años más sin fisuras. Los 70 dejaron su primer disco con relleno, Black and Blue, del que se recuperaron con el genial Some Girls. Desde entonces hasta hoy han sido otra cosa. Hoy se les critica por salir a tocar con 70 años, pero la música que hicieron en los sesenta y setenta les sitúa por encima de todo. Let It Bleed suena más moderno  que cualquier disco publicado en 2012. Como dijo Richards cuando una mujer le dijo que los jóvenes ya no escuchaban a The Rolling Stones: “Señora, da igual qué escuche su hija. Sea lo que sea existe gracias a mí.”

Santini Rose