Rated-R (Queens of the Stone Age): cuando la demencia se convierte en genialidad

Para imaginar la influencia que Josh Homme ha tenido en la música desde mediados de los noventa basta con imaginar un mundo sin Kyuss ni Queens of the Stone Age. Pero también un mundo sin Foo Fighters tal y como los conocemos, sin los últimos Arctic Monkeys y sin proyectos paralelos como Eagles of Death Metal y Them Crooked Vultures.  Hablaremos de la trayectoria de Homme en otro momento, porque de lo que ahora se trata es de recordar Rated-R, el trabajo que llevó a Queens of  the Stone Age al cielo rockero.

En 1998, QOTSA grabó su primer disco, de mismo nombre, publicado por Loose Groove, el sello independiente del guitarrista de Pearl Jam, Stone Gossard.  Tras la disolución de Kyuss un par de años antes, este trabajo parece cortado por la ambición de Homme y Alfredo Hernández, guitarrista y batería de Kyuss respectivamente, de demostrar que el stoner rock no era algo inherente a la banda matriz. Pero en Queens of the Stone Age ya está presente el concepto robot rock de Homme: riffs que pesan toneladas y se repiten hasta la extenuación sin resultar pesados. Aquí está la grandeza del combo californiano. Un buen trabajo, pero nadie podría aventurar lo que pasaría solo dos años después.

Dos años más tarde, QOTSA, ya con Nick Lucero a la batería y  el turbulento Nick Oliveri -también exKyuss- al bajo, entregan Rated-R, su primera obra maestra. El primer disco de la banda de Homme en una discográfica multinacional, Interscope, es un canto de amor al hard rock de los 70, a Led Zeppelin, Black Sabbath y Cream. Una obra que durante 40 minutos navega por las fronteras del hard rock, el rock progresivo y el punk. Sí, este disco es algo así como una mezcla de Led Zeppelin, Sex Pistols y Pink Floyd. Pero no suena a ninguno de ellos más de lo estrictamente necesario. Es decir, sobre esta base, Homme crea su propio lenguaje: un stoner rock evolucionado, más desquiciado, si cabe, gracias a las líneas de bajo del estratosférico Oliveri.  Letras explícitas sobre drogas como Auto Pilot o la polémica Feel Good Hit of the Summer -que repite  Nicotine, Valium, Vicodin, Marijuana, Ecstasy and Alcohol hasta la demencia- no enturbian la vena poética de Homme, que no es Dylan pero demuestra en letras como Better Living Trhough Chemistry que su demencia tiene un porqué. Brillante la estrofa  The blue pill opens your eyes/ Is there a better way / A new religion prescribed/ to those without the faith/  And blood is not enough/ Is it too late to go back? / Is it too late to go?, donde sobrevuela el espíritu del Jim Morrison más desquiciado.

Otra característica de QOTSA es la gran cantidad de invitados que aparecen en sus trabajos. En Rated-R encontramos a gente como Rob Halford, de Judas Priest, o Chriss Gross, que comparte la producción con Homme. Pero sobre todos destaca la sobria figura de Mark Lanegan, el hombre que, junto a Dave Grohl, mejor sobrevivió al grunge. Lanegan es LA voz de nuestro tiempo, y Homme lo sabe. Las canciones que Lanegan canta en Rated-R están pensadas para él: las guitarras y el bajo se calman, todo está pensado para que  el que fuera cantante de Screaming Trees saque a relucir su cavernosa voz,  para que sus cuerdas vocales remuevan los cimientos de cualquier rascacielos. In the Fade y Auto Pilot, canciones en las que la voz de Lanegan lidera la desbandada californiana, son probablemente los momentos más brillantes de Rated-R. Pero su presencia también se nota en I think I lost my headache y en Leg of Lamb.  Lanegan convierte en supremas canciones que serían aburridas sin su voz, sin el alma del James Brown del rock sombrío.  Otro momento sublime de Rated-R es Better Living Through Chemistry, un corte de 6 minutos ante el que deberían postrarse todas las bandas de post rock, desde Mogwai hasta Toundra. Los desarrollos instrumentales de esta canción son un resumen del concepto Queens of The Stone Age que, no olvidemos, se llaman así porque Chris Gross comentó que la guitarra de Homme sonaba “como la Reina de la Edad de Piedra.”

Rated-R significó un puñetazo en la mesa de la banda de Palm Desert. Los comportamientos de la pareja Homme-Oliveri  y el propio nombre del álbum –Rated-R es la calificación que, en EEUU reciben los discos con letras que no son apropiadas para menores de edad- contribuyeron a formar una imagen de peligrosidad alrededor de QOTSA. En 2002, la banda publicó Songs for the Deaf, probablemente su mejor obra, con el torbellino Dave Grohl a la batería y el brujo Lanegan de nuevo en liza. Pero que nadie olvide Rated-R, el álbum que situó a Queens of The Stone Age entre los más grandes.

Santini Rose