Yankee Hotel Foxtrot (Wilco): Hay vida antes de la muerte

Ocho años después de su publicación -y nueve desde su concepción- Yankee Hotel Foxtrot sigue dando que hablar. Es muy probable que dentro de 50 años siga dando que hablar. Y de 100. El misticismo que rodea a este disco recuerda a trabajos como  IV de Led Zeppelin o Exile on Main St. de The Rolling Stones. Pero situémonos: año 2001, Jeff Tweedy y compañía habían alcanzado ya el estatus de algo-más-que-una-buena-banda-de-rock-alternativo con su tercer trabajo, Summerteeth (1999), en el que utilizaban por primera vez ProTools, lo que les llevó a separarse de sus trabajos anteriores y de la impronta dejada por la anterior banda de Tweedy, Uncle Tupelo. Para bien o para mal, Summerteeth era el comienzo de algo, una especie de homenaje -no hay que descartar que intencionado- a lo que Bob Dylan hizo en Newport en el 65, electrificar el folk.

Ese mismo 2001, Wilco grabó un álbum rechazado por su discográfica, Reprise Records (Warner) , que lo creyó poco radiable. Reprise rescindía el contrato y Wilco se llevaba los derechos de su trabajo. Hasta ahí, todos contentos. En septiembre, Wilco colgó el LP para descarga gratuita en su web y, dos años más tarde, una nueva discográfica, Nonesuch Records -asombrosamente también propiedad de Warner- publicó el disco. Yankee Hotel Foxtrot se convirtió en el álbum más vendido de los de Chicago, lo que sitúa la cagada de Reprise Records muy cerca de la de los ingenieros de Decca que rechazaron a The Beatles. Wayne Coyne, de Flaming Lips, afirmó: “La gente de Warner dijo `Nunca haremos que una banda como Wilco sienta que no creemos en ellos otra vez´. Me decían que eso nunca ocurriría con nosotros. ¡Y qué gran día para mí!”

Si nos ceñimos a lo musical, sería injusto hablar solo de una canción. Hablamos de un disco perfecto, redondo, grabado en el lugar y en el momento correcto. Qué manera de abrir un disco: I am trying to break your heart  con un Tweedy melancólico que parece referirse a la que fuera su discográfica cuando canta This is not a joke, so please stop smiling. What was I thinking when I said it didn´t hurt? orgulloso de estar en una de las pocas bandas que sabe diferenciar la experimentación del ruido. War on war ofrece otra comunión perfecta entre melodía y letras, siempre sobresalientes. You have to learn how to die if you want to want to be alive clama un antibelicista Tweedy. Y luego están las guitarras de Jay Bennett. Suaves en los cortes más intimistas, como Ashes of american flagsy desbocadas en I´m the man who loves you, una verdadera lección a todos los guitarristas con carrera del noise rock noventero. Hay canciones, como Reservationsque podrían servir para determinar si alguien es humano o no. Si lo es, se le pondrá la piel de gallina cuando Tweedy respira I´ve reservations about so many things, but not about you. Y luego, por si no es suficiente, está Jesus, etc. Bastará con decir que cualquier lista de RollingStone, NME, Billboard o Pitchfork sobre las mejores canciones de la década queda totalmente desvirtuada si en los primeros puestos no aparece esta obra maestra. Como todo el disco, una obra maestra. La cumbre de Wilco y uno de los momentos más brillantes de la década pasada.

Yankee Hotel Foxtrot también será recordado por el momento en el que fue creado: el titubeante comienzo del siglo XXI. Solo hay una obra en el firmamento musical que ha sido capaz de representar de una manera tan brillante este zeitgeist. Hablamos de Kid A, de Radiohead. Desde prismas totalmente contrapuestos -la deshumanización y la alienación en Kid A y la naturaleza del hombre, sus preocupaciones y dudas en Yankee Hotel Foxtrot- ambos han llegado a lo más profundo del ser humano. No es casualidad, por tanto, que después de estos discos, Radiohead y Wilco estén por encima del bien y del mal y sean admirados como algo más que una banda, son casi guías espirituales en tiempos oscuros. Además, el trabajo de Wilco se elaboró en fechas muy próximas a los atentados del 11-S. Esto convierte en sobrecogedor el verso Tall building shake, voices escape singing sad, sad songs de Jesus, etc. Hasta la portada parece homenajear a las Torres Gemelas, aunque en realidad se inspiraron en las torres Marina City de Chicago. El álbum también marca un antes y un después en la vida de los integrantes de Wilco. Tweedy despidió a Bennett antes de la publicación del disco debido a diferentes criterios a la hora de abordar las canciones. No es la primera trifulca de Tweedy, que disolvió Uncle Tupelo por discrepancias con Jay Farrar y se enfrentó a Billy Bragg por las regalías de Mermaid Avenue, el proyecto que puso música a los últimos textos de Woody GuthrieYankee Hotel Foxtrot dejó consecuencias dentro y fuera de Wilco y alimentó la teoría de lo agotador -física y espiritualmente- que puede llegar a ser la creación de una obra maestra. Nueve años -y cuatro discos- después,  Wilco y el mundo siguen impactados por Yankee Hotel Foxtrot.

-Wilco, de gira por España, tocó ayer en Bilbao y lo hará hoy en Barcelona, mañana en Madrid, el jueves en Sevilla y el viernes en Murcia.

Santini Rose